De la página: Recipientes de plástico llenos de posibilidad
Idea 6
Bancal de autoirrigación
La maceta autoirrigable es una invención elegante: la planta bebe lo que necesita por capilaridad — la misma fuerza que hace subir el café en una servilleta apoyada en el agua. El agua queda reservada en el fondo y sube por la tierra poco a poco, así que la planta nunca pasa sed ni se ahoga. Este sistema permite regar una vez por semana o menos, perfecto para quien viaja u olvida.
Lo que necesitas
- 1 recipiente grande sin tapa (el depósito)
- 1 recipiente más pequeño que quepa dentro (la maceta)
- Pabilo de algodón, cordón de tela o tiras de camiseta vieja
- Tierra y una plántula
- Clavo calentado
Cómo hacerlo
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1
Agujerea el fondo del recipiente pequeño con unos 4 agujeros pequeños — por ellos pasarán los pabilos, no la tierra.
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2
Pasa dos o tres tiras de tela por los agujeros, dejando puntas largas colgando 10 cm hacia abajo — serán las "raíces artificiales" que atraen el agua.
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3
Coloca tierra en el recipiente pequeño, planta la plántula y riega por encima por primera vez, para asentar todo.
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4
Vierte agua en el recipiente grande y encaja el más pequeño dentro, con las puntas de los pabilos sumergidas en el agua.
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5
Revisa el nivel del agua del depósito cada semana y completa cuando esté bajo.
Toques finales
Un recipiente de helado de 2 litros abajo y uno de 1 litro arriba forman el par clásico. Los tomatitos y los pimientos ornamentales adoran este sistema.
Esta es una de las ideas de la página completa — mira todas las posibilidades.
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