De la página: El vidrio que esperaba una segunda oportunidad
Idea 1
Maceta autoirrigable para plántulas
La maceta autoirrigable es una técnica antigua de quienes cultivan en poco espacio: el agua sube por el sustrato por capilaridad, el mismo movimiento que hace que una servilleta mojada «tire» del líquido. Así, la planta bebe cuando lo necesita, sin encharcar las raíces —que respiran mejor porque el exceso baja y queda en la parte inferior. Quien viaja u olvida regar encuentra aquí un aliado silencioso.
Lo que necesitas
- Botella de PET o de vidrio con corte (mira la idea del vaso para cortar vidrio, o usa PET para empezar fácil)
- Mecha de algodón o hilo de algodón grueso
- Tierra abonada y una plántula (albahaca, menta y cebollín las adoran)
- Piedritas o arcilla expandida
Cómo hacerlo
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1
Corta la botella por la mitad (o usa la parte de arriba invertida dentro de la base, en el caso del PET). La parte de arriba sostiene la planta; la de abajo guarda el agua.
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2
Coloca la parte de arriba invertida, con la tapa agujereada o la mecha atravesando la tapa. La mecha es el puente que sube el agua por capilaridad.
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3
Forra con piedritas, completa con tierra y planta la plántula. Las piedras evitan que la tierra se escurra hacia el agua.
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4
Llena la base con agua hasta cubrir la mecha. La planta va a «beber» despacio, a su propio ritmo.
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5
Completa el agua cada una o dos semanas, según el clima.
Toques finales
pinta la parte externa con pintura para vidrio para bloquear la luz y evitar algas verdes en el agua. Las hierbas aromáticas son las más felices en este sistema.
Esta es una de las ideas de la página completa — mira todas las posibilidades.
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