De la página: Tu mandarina tiene más brillo para dar
Idea 4
Exfoliante capilar de cáscara
La exfoliación del cuero cabelludo viene de la tradición de los rituales de belleza que usaban azúcar y partículas vegetales para renovar la piel. La cáscara de mandarina seca y molida se convierte en un exfoliante suave y perfumado: las partículas eliminan el exceso de grasa y las células muertas, mientras los aceites naturales de la cáscara dejan un perfume fresco.
Lo que necesitas
- Cáscaras de 3 a 4 mandarinas, secas y bien crocantes
- Azúcar fino
- 2 a 3 cucharadas de aceite de coco
- Licuadora o mortero
- Frasco pequeño limpio y seco
Cómo hacerlo
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1
Lava las cáscaras y déjalas secar bien al sol o en el horno bajo hasta que estén crocantes — sin humedad, el exfoliante dura más y no crea moho.
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2
Muele las cáscaras hasta convertirlas en un granulado fino, no en polvo total: los pedacitos son justamente lo que va a hacer la exfoliación mecánica.
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3
Mezcla 2 cucharadas del polvo de cáscara con 2 cucharadas de azúcar y aceite de coco suficiente para formar una pasta húmeda — el azúcar refuerza la exfoliación y el aceite evita que la piel se irrite.
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4
En el baño, con el cabello aún seco, aplica en el cuero cabelludo y masajea con las yemas de los dedos durante 2 a 3 minutos, con movimientos circulares y suaves.
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5
Enjuaga bien y lava el cabello con champú como de costumbre, para llevarse todos los residuos.
Toques finales
Úsalo una vez cada 15 días, como máximo — el cuero cabelludo pide moderación. Guarda la pasta en la heladera y úsala en un plazo de una semana; antes de la primera aplicación, haz la prueba de toque en el antebrazo y espera algunas horas para descartar irritación.
Esta es una de las ideas de la página completa — mira todas las posibilidades.
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