De la página: Café molido usado: mucho más allá de la taza
Idea 8
Sachés perfumados para cajones
Guardar hierbas y granos aromáticos en saquitos de tela es un hábito que viene de las abuelas y las costureras, que mantenían los cajones de lino oliendo bien. El café seco libera su aroma poco a poco y, al mismo tiempo, los poros del café usado capturan la humedad que causa moho y olor a guardado.
Lo que necesitas
- Café molido usado bien seco
- Retazos de tela de algodón o voile (también sirve una media de nylon vieja)
- Hilo y aguja, o liga pequeña
- Opcional: clavo de olor, canela en polvo o cáscara de naranja seca
Cómo hacerlo
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1
Corta dos cuadrados de tela de unos 10 por 10 centímetros — la tela de trama abierta deja escapar mejor el aroma, que es justamente el objetivo.
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2
Mezcla el café usado seco con clavo, canela o naranja seca, si quieres crear una firma de perfume propia y menos monocromática.
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3
Coloca dos cucharadas de la mezcla en el centro de la tela — poco relleno deja el saché plano y permite que el aire circule por dentro.
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4
Junta las puntas y ata con la liga, o cose los bordes con puntadas simples; el secreto es cerrar bien para no esparcir polvo en la ropa.
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5
Deja el saché en el rincón del cajón, entre los dobleces de camisetas o colgado en percheros con un hilo.
Toques finales
Renueva el aroma del saché apretándolo levemente de vez en cuando, lo que rompe los gránulos y libera aroma nuevo. Cambia el relleno cada mes o dos — y el viejo va directo al sustrato de las plantas.
Esta es una de las ideas de la página completa — mira todas las posibilidades.
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