De la página: Café molido usado: mucho más allá de la taza

Idea 2

Tinta para dibujo y acuarela

Fácil 20 min

las tintas caseras a base de café existen desde mucho antes de las tintas industriales: ilustradores y garabateadores de cuaderno siempre usaron lo que tenían a mano. La ciencia es simple: los pigmentos del café quedan suspendidos en agua, y la goma arábiga (o cola blanca) actúa como aglutinante, pegando el pigmento al papel cuando el agua se evapora.

Lo que necesitas

  • Café molido usado ya seco
  • Agua caliente
  • Cola blanca o goma arábiga (el aglutinante que fija el pigmento en el papel)
  • Recipiente pequeño para mezclar
  • Cuchara o palito
  • Pinceles y papel de prueba (el papel más grueso funciona mejor)

Cómo hacerlo

  1. 1

    Pon una cucharada de café usado seco en el recipiente y cubre con poca agua caliente: menos agua significa tinta más concentrada y oscura.

  2. 2

    Mezcla bien y deja que el pigmento se disuelva unos minutos — el agua extrae el color de la misma forma que la cafetera extrae el café.

  3. 3

    Cuela con un paño fino o filtro para retirar los gránulos: sin este paso, la tinta suelta puntitos al pintar.

  4. 4

    Añade unas gotas de cola blanca y mezcla: es lo que hace que el pigmento se adhiera al papel en lugar de solo manchar y soltarse.

  5. 5

    Prueba en el papel y ajusta: más café usado oscurece, más agua aclara — creas tu propia escala de marrones.

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    Guarda en la nevera en recipiente cerrado y úsala en pocos días, porque las tintas sin conservante pueden enmohecer.

Toques finales

deja que unas gotas se sequen en una tapita para crear una "pastilla" de acuarela — basta humedecer el pincel para reactivarla. Perfecta para sombreados, paisajes terrosos e incluso para envejecer papel de manualidades.

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