De la página: Café molido usado: mucho más allá de la taza
Idea 2
Tinta para dibujo y acuarela
las tintas caseras a base de café existen desde mucho antes de las tintas industriales: ilustradores y garabateadores de cuaderno siempre usaron lo que tenían a mano. La ciencia es simple: los pigmentos del café quedan suspendidos en agua, y la goma arábiga (o cola blanca) actúa como aglutinante, pegando el pigmento al papel cuando el agua se evapora.
Lo que necesitas
- Café molido usado ya seco
- Agua caliente
- Cola blanca o goma arábiga (el aglutinante que fija el pigmento en el papel)
- Recipiente pequeño para mezclar
- Cuchara o palito
- Pinceles y papel de prueba (el papel más grueso funciona mejor)
Cómo hacerlo
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1
Pon una cucharada de café usado seco en el recipiente y cubre con poca agua caliente: menos agua significa tinta más concentrada y oscura.
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2
Mezcla bien y deja que el pigmento se disuelva unos minutos — el agua extrae el color de la misma forma que la cafetera extrae el café.
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3
Cuela con un paño fino o filtro para retirar los gránulos: sin este paso, la tinta suelta puntitos al pintar.
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4
Añade unas gotas de cola blanca y mezcla: es lo que hace que el pigmento se adhiera al papel en lugar de solo manchar y soltarse.
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5
Prueba en el papel y ajusta: más café usado oscurece, más agua aclara — creas tu propia escala de marrones.
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6
Guarda en la nevera en recipiente cerrado y úsala en pocos días, porque las tintas sin conservante pueden enmohecer.
Toques finales
deja que unas gotas se sequen en una tapita para crear una "pastilla" de acuarela — basta humedecer el pincel para reactivarla. Perfecta para sombreados, paisajes terrosos e incluso para envejecer papel de manualidades.
Esta es una de las ideas de la página completa — mira todas las posibilidades.
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