De la página: La cáscara que se convierte en oro en la huerta
Idea 2
Bandejas de semilleros biodegradables
Los semilleros tradicionales siempre usaron bandejas y vasos que había que descartar en cada replanteo. Media cáscara de huevo resuelve esto con elegancia: protege la semilla, guarda humedad y, como es toda mineral y orgánica, va directo a la tierra junto con la plántula, sin estrés en las raíces.
Lo que necesitas
- Mitades de cáscara de huevo con cerca de dos tercios de la altura
- Cartón de huevos o cubitera para apoyar
- Tierra para semilleros o sustrato ligero
- Semillas pequeñas (lechuga, albahaca, cilantro)
- Cucharita o gotero para regar
Cómo hacerlo
-
1
Rompe el huevo con cuidado para mantener la mitad mayor entera y enjuaga rápido por dentro, dejando secar antes de usar.
-
2
Encaja las medias cáscaras en el cartón, que sirve de vivero firme y además absorbe pequeños excesos de agua.
-
3
Rellena cada cáscara con sustrato hasta casi el borde, dejando espacio para regar sin derramar.
-
4
Planta la semilla a la profundidad indicada en el envase, generalmente el doble de su tamaño, y riega con gotas o rociador para no desenterrarla.
-
5
Coloca en un lugar claro y mantén la humedad diariamente, porque la cáscara se seca rápido por ser porosa.
-
6
A la hora del trasplante, haz una leve grieta en la cáscara apretando con los dedos y entierra todo junto, dejando que las raíces rompan naturalmente.
Toques finales
La cáscara todavía se convierte en calcio en el hoyo del trasplante, así que la plántula lleva su "cunita" abonada junto. Haz una tanda nueva cada semana para tener plántulas continuas.
Esta es una de las ideas de la página completa — mira todas las posibilidades.
Esta página alimenta el conocimiento colectivo 🌱 — cada descubrimiento hace mejor la próxima respuesta.