De la página: La cáscara que se convierte en oro en la huerta
Idea 4
Compostaje acelerado
La cáscara del huevo es prácticamente carbonato de calcio puro, el mismo mineral de la cal y la tiza. En el compostador, ese calcio neutraliza la acidez del material en descomposición y alimenta a los microorganismos y lombrices, dejando el compuesto más equilibrado y rico — es truco antiguo de quien hace abono casero.
Lo que necesitas
- Cáscaras de huevo (puedes juntarlas en el congelador hasta tener bastante)
- Licuadora o mortero
- Compostador, balde con tapa o lombricultivo
- Restos de hortalizas, posos de café y hojas secas
Cómo hacerlo
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1
Guarda las cáscaras secas en un frasco — puedes acumular tranquilamente, porque secas no crean moho ni olor.
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2
Tritura hasta convertir en polvo o granulado grueso: trituradas, las cáscaras se descomponen en semanas en lugar de meses, porque expone mucha más superficie a la acción de los microorganismos.
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3
Esparce una capa fina del polvo en el compostador cada vez que añadas restos de comida, alternando con material seco como hojas o cartón.
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4
Remueve la pila una vez por semana para que entre aire — la descomposición aeróbica (con oxígeno) es más rápida y sin mal olor.
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5
En algunas semanas el polvo ya se habrá incorporado al compuesto, listo para convertirse en abono para macetas y huerta.
Toques finales
Una pizca de este polvo de cáscara también puede aplicarse directo en el suelo de macetas para corregir tierra muy ácida, como la de helechos que amarillean. Si lo usas en el compostador con lombrices, dosis pequeñas son ideales — las lombrices lo aprecian, pero sin exagerar.
Esta es una de las ideas de la página completa — mira todas las posibilidades.
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