De la página: La cáscara de plátano vale oro
Idea 7
Compostaje doméstico
Transformar restos de cocina en tierra fértil es un proceso natural que los agricultores observan desde hace siglos: hojas y restos de frutas se descomponen en el suelo del bosque y se convierten en el humus más rico que existe. En casa, solo recreas esa descomposición, ayudando a hongos, bacterias y lombrices a hacer lo que ya hacen en la naturaleza — solo que en la cubeta del patio.
Lo que necesitas
- Dos cubetas apilables o una caja con tapa (agujereada abajo)
- Cáscaras de plátano, posos de café y restos de verduras (lo "verde")
- Tierra seca, hojas secas o cartón picado (lo "marrón")
- Una pala o cuchara de jardín para mover
- Si quieres acelerar, lombrices californianas
Cómo hacerlo
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1
Monta la estructura apilando las cubetas y haciendo agujeros en el fondo de la de arriba, para que el lixiviado (líquido de la descomposición) escurra — ese líquido, diluido en agua, también es abono.
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2
Comienza con una capa de material marrón en el fondo, porque la tierra seca y el cartón drenan el exceso de humedad y evitan el mal olor.
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3
Alterna capas de verde (cáscaras de plátano) y marrón, terminando siempre con marrón por encima — esto equilibra el nitrógeno y el carbono, los dos combustibles de la descomposición.
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4
Mueve la mezcla una vez por semana para que entre aire, porque la buena descomposición necesita oxígeno; sin él, es cuando se pudre y huele mal.
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5
En 2 a 4 meses el material se convierte en un humus oscuro con olor a tierra después de la lluvia — está listo para mezclar en macetas y jardineras.
Toques finales
Si aparece un olor fuerte, es señal de exceso de humedad: agrega más material marrón y mueve. El humus listo es uno de los mejores abonos que existen, y la planta agradece cualquier cantidad.
Esta es una de las ideas de la página completa — mira todas las posibilidades.
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