De la página: El disco brillante pide un nuevo brillo
Idea 9
Caja de música recuperada
Las cajas de música nacieron en la Suiza del siglo XVIII, cuando los relojeros descubrieron que un cilindro con puntas girando sobre láminas metálicas produce melodías. El CD, con su superficie reflectante y su plástico rígido, funciona como un resonador sorprendente: el sonido golpea la superficie y vibra el aire atrapado, amplificando las notas como una pequeña caja acústica.
Lo que necesitas
- 1 CD viejo
- Cajita de música simple (movimiento musical recuperado de un juguete o comprado barato, con cilindro y láminas)
- Cola caliente o cola de contacto
- Pedacitos de madera o cartón grueso para la base
- Adornos opcionales (retazos de tela, botones, semillas)
Cómo hacerlo
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1
Fija el movimiento musical (aquella pieza con la manivela o llave que suena) en el centro de una base de madera o cartón grueso — la base firme evita que la vibración se pierda por la mesa.
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2
Pega el CD en la base, con el movimiento pasando por el agujero central, para que la superficie del disco quede libre para vibrar.
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3
Deja un pequeño espacio de aire entre el CD y la base; el aire atrapado funciona como cámara de resonancia y deja el sonido más lleno.
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4
Pega solo los bordes del CD, dejando el centro suelto: el disco vibra mejor cuando no está totalmente sujeto.
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5
Gira la manivela despacio y escucha — si está apagado, afloja un poco más el disco o elévalo con anillos de cartón.
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6
Adorna los bordes con tela, botones o semillas, cuidando de no cubrir el disco donde necesita vibrar.
Toques finales
Prueba CDs de colores diferentes — el reflejo cambia el encanto de la pieza. Si quieres un sonido más grave, usa dos CDs apilados con aire entre ellos, creando una resonancia más corpórea.
Esta es una de las ideas de la página completa — mira todas las posibilidades.
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