De la página: La lata que rinde música, cocina y arte
Idea 7
Jardinera de hierbas en la ventana
Transformar latas en macetas es una tradición de las cocinas de las abuelas y de los patios urbanos: el metal resiste al sol y a la lluvia, y la lata recibe la planta directamente, sin obras. En la ventana, la hierba capta la luz que necesita y queda a mano a la hora de cocinar — poco espacio, mucho aprovechamiento.
Lo que necesitas
- Latas de leche condensada limpias (250 a 400 g)
- Clavo y martillo (o tornillo) para perforar el fondo
- Piedritas o trocitos pequeños para el drenaje
- Sustrato (tierra de maceta o tierra + un poco de compost)
- Esquejes de hierbas: albahaca, menta, cebollín, perejil o romero
- Pintura o hilo para decorar (opcional)
Cómo hacerlo
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1
Lava bien la lata y retira la etiqueta; cualquier residuo de leche condensada puede atraer hormigas y moho después.
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2
Haz de 4 a 6 agujeros en el fondo con clavo y martillo — sin drenaje, las raíces se pudren con el agua acumulada.
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3
Coloca una capa fina de piedritas en el fondo para que el agua escurra sin llevarse la tierra por los agujeros.
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4
Rellena con sustrato hasta dos dedos del borde y acomoda el esqueje, firme a la misma profundidad en la que estaba antes.
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5
Instala en la ventana que reciba al menos 4 horas de sol y riega cuando la tierra esté seca al tacto del dedo.
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6
En la decoración, pinta la parte de afuera o enrolla hilo rústico pegado — el metal se calienta al sol, y cubrir el lateral protege las raíces del calor excesivo.
Toques finales
Escribe el nombre de la hierba en la lata con bolígrafo o etiqueta para facilitar en la prisa de la cocina. La menta y el cebollín son las más generosas: crecen rápido y vuelven siempre después del corte.
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