De la página: La lata que rinde música, cocina y arte
Idea 8
Maceta para esquejes de follaje
Antes de que existieran las macetas de plástico, los esquejes viajaban y esperaban el trasplante en cualquier recipiente adaptado — latas, calabazas, frascos. La lógica es simple: el esqueje solo necesita volumen de tierra, drenaje y luz. Una lata de 400 g alberga perfectamente esquejes de follajes pequeños, que enraízan directamente en el sustrato.
Lo que necesitas
- Latas de leche condensada limpias
- Clavo y martillo para los agujeros
- Tierra ligera (sustrato o tierra común mezclada con arena)
- Esquejes de follaje: potus, hiedra, peperomia, espada de San Jorge pequeña
- Recipiente con agua para el enraizamiento previo
Cómo hacerlo
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1
Perfora el fondo de la lata en 4 o 5 puntos y lávala bien; el drenaje es lo que impide la pudrición de las raíces nuevas, que son las más sensibles.
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2
Corta un esqueje del follaje con al menos dos nudos (los puntitos de donde salen raíces) y déjalo en un vaso con agua por unos días hasta que aparezcan raicitas.
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3
Planta el esqueje enraizado en la lata con tierra ligera — las raíces jóvenes se desarrollan mejor en un sustrato esponjoso, que no las sofoca.
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4
Riega levemente para asentar la tierra alrededor y mantén en luz indirecta los primeros días, mientras la planta se adapta.
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5
Cuando el esqueje llene la lata de raíces, transplántalo a una maceta mayor o déjalo ahí mismo, si es un follaje compacto.
Toques finales
Varias latas en fila en la repisa se convierten en un mini-jardín encantador — y cada una puede nacer de un esqueje pedido a un amigo. El potus es el campeón para principiantes: perdona riegos olvidados y crece visiblemente semana tras semana.
Esta es una de las ideas de la página completa — mira todas las posibilidades.
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