De la página: Una cortina rinde mil vidas

Idea 6

Macramé de ventana con hilos deshilados

Fácil 2 h

El macramé nació con navegantes árabes que trenzaban nudos en horas libres a bordo, creando redes, adornos y cinturones sin aguja alguna. Todo depende de la fricción entre los nudos: cuando están bien apretados, se sostienen solos, sin cola ni costura.

Lo que necesitas

  • Cortina de algodón (cuanto más tupida, mejor)
  • Tijera de tela
  • Cinta métrica o regla
  • Un soporte para sujetar mientras trabajas (barra de toalla, respaldo de silla o mango de escoba entre dos sillas)
  • Peine o vara de madera para alinear las franjas

Cómo hacerlo

  1. 1

    Deshila la cortina tirando de los hilos de la trama uno a uno (o cortando y tirando) hasta conseguir hilos de 4 a 6 veces el tamaño de la pieza final —el hilo largo evita empalmes en medio del nudo.

  2. 2

    Dobla cada hilo por la mitad y sujétalo al soporte con nudo de lacre: pasa las puntas por dentro del doblez y aprieta; es el nudo que ancla todo el trabajo.

  3. 3

    Divide los hilos en grupos de cuatro y haz nudos cuadrados —mitad a la derecha, mitad a la izquierda— alternando los hilos centrales; este nudo es la base de casi todo macramé y no resbala.

  4. 4

    Trabaja filas bajando a lo largo, creando vanos mayores entre las filas para que la pieza quede aireada, como una cortina de encaje.

  5. 5

    En las puntas, da un nudo simple en cada hilo (o en mechones) y corta todo con el mismo largo para formar una franja uniforme.

Toques finales

Pasa una varita fina de madera por la primera fila de nudos para colgarla fácilmente en la ventana. Si los hilos se arrugan, pásalos ligeramente húmedos y peinados para alinear la franja.

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