De la página: La pared pide un nuevo comienzo
Idea 3
Masilla casera para agujeros
Antes de que existiera la masilla industrial, carpinteros y albañiles de antaño mezclaban harina, cal y agua para rellenar defectos en madera y pared. Funciona porque la harina, cocida en agua, libera almidón que se pega como un pegamento natural, y el yeso o la cal se endurecen al secar, formando una superficie firme y lijable.
Lo que necesitas
- 2 cucharadas de harina de trigo
- 1 taza de agua
- 1 cucharada de yeso o cal hidratada (si tienes)
- Cuchara de madera para mezclar
- Espátula o cuchillo viejo
- Lija fina
Cómo hacerlo
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1
Disuelve la harina en un poco de agua fría primero, para que no se formen grumos — eso garantiza una pasta lisa, sin grumos.
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2
Ponla al fuego bajo con el resto del agua, removiendo siempre, hasta que se convierta en una papilla gruesa. El calor activa el almidón, que es el «adhesivo» de la receta.
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3
Apaga el fuego y mezcla el yeso o la cal mientras aún está tibia. Es ese polvo el que da cuerpo y hace que la masa se endurezca de verdad al secar.
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4
Deja enfriar y aplica con la espátula en los agujeros y defectos de la pared, presionando bien para rellenarlo todo.
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5
Espera a que seque por completo — puede llevar algunas horas — y lija ligeramente hasta dejarla al nivel de la pared.
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6
Pasa un paño húmedo para quitar el polvo de la lija antes de cualquier pintura o retoque.
Toques finales
Prepara solo la cantidad del día, porque la masa no dura mucho una vez hecha. Si la pared es grande, trabaja por tramos, y pinta por encima solo cuando esté seca y firme al tacto.
Esta es una de las ideas de la página completa — mira todas las posibilidades.
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