De la página: La toalla que aún quiere abrazar
Idea 3
Alfombra redonda de crochet
Transformar tela en hilo para crochet es una técnica antigua de economía doméstica, hecha por generaciones en tiempos de escasez — las "alfombras de hilo de trapo" decoraban casas rurales en todo el continente. Funciona porque la trama de la tela le da cuerpo al hilo: la alfombra queda firme, gruesa y absorbente, sin necesidad de hilo industrial.
Lo que necesitas
- Toallas de baño viejas (preferiblemente más de una, para tener hilo continuo)
- Tijera afilada
- Aguja de crochet gruesa (número 4 a 6 mm)
- Cinta adhesiva o alfileres (para sujetar la tela al enrollar)
Cómo hacerlo
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1
Corta la toalla en tiras largas de 2 a 3 centímetros de ancho, pasando lo máximo posible sin parar — cuantas menos uniones, más firme queda la alfombra.
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2
Une las tiras cosiendo las puntas o usando la técnica de cortes pequeños superpuestos, que se cierra sola cuando tiras de la punta.
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3
Enrolla las tiras formando una "ovilla" (como un ovillo), para que el hilo corra suelto mientras haces crochet.
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4
Comienza con 6 puntos altos dentro de un anillo mágico y cierra en círculo — esa es la base que hace que la alfombra redonda crezca uniformemente.
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5
En cada vuelta, aumenta 6 puntos distribuidos, siempre en puntos diferentes, para que el círculo no ondule ni se enrosque.
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6
Continúa hasta alcanzar el tamaño deseado (unos 40 a 60 cm de diámetro) y remata escondiendo la punta dentro de la trama.
Toques finales
Alterna colores de toallas diferentes para crear anillos degradé, o añade una vuelta de punto abanico en el borde para un acabado más delicado en el baño.
Esta es una de las ideas de la página completa — mira todas las posibilidades.
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