De la página: La bolsa de plástico pide una segunda vida
Idea 5
Relleno ligero para almohadas
Los cojines de crochet y almohadas de asiento hechas por abuelas y artesanos de feria siempre guardaron un truco: el plástico arrugado se vuelve un relleno suave que no mohosa. Como el plástico no absorbe humedad, mantiene el volumen por años — al contrario del algodón, que se compacta con el peso del cuerpo.
Lo que necesitas
- Bolsas de plástico limpias y secas
- Tijera
- Funda de almohada (sirve la que ya tengas)
- Cinta adhesiva o un pedazo de tela para forrar el interior (opcional)
Cómo hacerlo
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1
Lava las bolsas con agua y jabón y déjalas secar bien por dentro y por fuera — la humedad atrapada en el plástico puede generar mal olor en la almohada.
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2
Arruga cada bolsa formando bolitas firmes, como si hicieras una bola de papel. Cuanto más compacta, más firme queda el relleno.
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3
Si quieres un toque más suave al tacto, forra el interior envolviendo las bolitas en un pedazo de tela vieja antes de ponerlas en la funda.
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4
Ve llenando la funda en capas, apretando un poco para distribuir el volumen y evitar huecos en las esquinas.
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5
Cierra la funda y prueba: siéntate, aprieta y ajusta — añade más bolitas donde esté cediendo.
Toques finales
Para almohadas de banco de balcón o asientos exteriores, este relleno es óptimo porque resiste la humedad. Y cuando quieras cambiarlo, el plástico puede ir directo a la recolección de reciclables sin perder valor.
Esta es una de las ideas de la página completa — mira todas las posibilidades.
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