De la página: Tu mandarina tiene más brillo para dar
Idea 3
Aceite infusionado de mandarina
Infundir aceites con cáscaras cítricas es una práctica antigua de boticarios y abuelas del interior, que dejaban las cáscaras al sol para extraer sus aceites esenciales. La cáscara de la mandarina está llena de limoneno, un compuesto aromático que da perfume, leve brillo y ayuda a dar ese "toque final" al cabello.
Lo que necesitas
- Cáscaras de 3 a 4 mandarinas (bien lavadas, sin hongos)
- Aceite vegetal de base (coco, girasol o almendras)
- Frasco de vidrio con tapa
- Colador fino y frasco oscuro para guardar
Cómo hacerlo
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1
Lava bien las cáscaras y sécalas con un paño limpio — cualquier humedad sobrante puede arruinar la infusión antes de empezar.
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2
Corta las cáscaras en pedacitos y colócalas en el frasco de vidrio, cubriéndolas todo con el aceite elegido; el aceite es el vehículo que va a extraer los compuestos aromáticos de la cáscara.
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3
Tapa y deja en un lugar cálido y luminoso durante 1 a 2 semanas, agitando el frasco una vez al día — el calor suave acelera la extracción.
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4
Cuela con el colador, apretando bien las cáscaras, y transfiere al frasco oscuro, que protege el aceite de la luz y prolonga su vida útil.
Toques finales
Aplica unas gotas en la mitad y las puntas como finalizador, o calienta ligeramente un poco del aceite para una humectación antes del champú. Guárdalo lejos del sol y úsalo en un plazo de 2 meses.
Esta es una de las ideas de la página completa — mira todas las posibilidades.
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