De la página: Papaya: dulce en la mesa, poder en el cabello

Idea 4

Salsa de semillas picantes

Fácil 40 min

Las semillas de papaya suelen ir directo a la basura, pero cargan un sabor picante parecido al de la pimienta y la mostaza, gracias a la enzima papaína y a los compuestos que concentran el picante justamente ahí. Secar y triturar las semillas es la forma más sencilla de darle un nuevo destino a ese subproducto convirtiéndolo en condimento de mesa.

Lo que necesitas

  • Semillas de 1 papaya bien madura, escurridas y limpias
  • Sal al gusto
  • Aceite de oliva o agua para ajustar la textura
  • Ajo en polvo o limón (opcional)
  • Sartén u horno
  • Licuadora o mortero

Cómo hacerlo

  1. 1

    Lava bien las semillas en un colador para retirar toda la pulpa, porque cualquier restito azucarado acelera la fermentación y avinagra la salsa.

  2. 2

    Extiende las semillas en una sartén a fuego bajo o en el horno a 120 °C por unos 15 minutos: el secado las tuesta ligeramente, redondea el picante y evita que las semillas germinen o enmohezcan después.

  3. 3

    Licúa las semillas tostadas o písalas en el mortero hasta convertirlas en una harina granulada — la cascarita rígida guarda el aceite y el picante, que solo se sueltan bien triturados.

  4. 4

    Mezcla sal, un hilo de aceite de oliva y, si quieres, ajo en polvo o unas gotas de limón hasta formar una pasta húmeda, ajustando el punto como quien hace un pesto rústico.

  5. 5

    Guarda en un frasco de vidrio limpio en la nevera, donde la salsa dura cerca de una semana bien cerrada.

Toques finales

Úsala sobre huevos, frijoles, carnes o en el arroz, como sustituto de la pimienta molida. Cuanto más tostada, más suave y con notas de nuez queda el sabor.

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