De la página: El frijol de ayer tiene futuro
Idea 4
Buñuelos fritos de frijol
Freír pastas de frijol es tradición en varias cocinas del mundo, como los falafels de garbanzo de Oriente Medio. La lógica es la misma: el almidón cocido actúa como pegamento, y una liga de huevo o harina da estructura para que el buñuelo se firme en el aceite caliente sin deshacerse.
Lo que necesitas
- 1 taza de frijol cocido, escurrido
- 2 cucharadas de harina de trigo o pan rallado (más para empanizar)
- 1 huevo
- Media cebolla bien picada
- Ajo, sal, pimienta y perejil al gusto
- Aceite para freír
Cómo hacerlo
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1
Machaca el frijol con un tenedor o bátelo ligeramente, dejando trocitos — una masa con textura rinde buñuelos más sabrosos y menos compactos.
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2
Mezcla el huevo, la cebolla, el ajo y los condimentos — el huevo es el agente que une todo al calentarse.
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3
Añade la harina poco a poco hasta que la masa se pueda modelar con las manos sin pegarse; si está blanda, añade más harina.
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4
Modela bolitas o croquetas y pásalas por pan rallado — esa costra extra protege el interior y crea crocancia.
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5
Fríe en aceite bien caliente (una gotita burbujea al instante) hasta dorar por igual, girando para cocinar por ambos lados.
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6
Escurre en papel de cocina para eliminar el exceso de aceite.
Toques finales
Congela los buñuelos crudos ya modelados para freír después — se conservan hasta 3 meses. Quedan geniales como aperitivo con salsa de yogur con limón.
Esta es una de las ideas de la página completa — mira todas las posibilidades.
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