De la página: El frijol de ayer tiene futuro
Idea 1
Torta de frijol sazonada
La torta de sobras es un truco clásico de las cocinas familiares, creado cuando nada se perdía en la olla. Funciona porque el almidón del frijol y de los huevos actúa como ligante: al freír, la superficie se dora y crea una costra crujiente que mantiene todo unido por dentro.
Lo que necesitas
- 1 taza de frijol listo (con o sin caldo escurrido)
- 1 cebolla pequeña picada
- 2 dientes de ajo machacados
- 1 huevo
- 3 a 4 cucharadas de pan rallado o harina de mandioca (lo suficiente para dar liga)
- Perejil, cebollín, sal y pimienta al gusto
- Aceite para freír o una sartén antiadherente bien engrasada
Cómo hacerlo
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1
Machaca el frijol con un tenedor o aplastador, dejando algunos granos enteros — esa textura mixta hace la torta más interesante al morder.
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2
Sofríe la cebolla y el ajo hasta que estén dorados; esto quita lo "crudo" del sabor y da una base aromática a la torta.
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3
Mezcla el frijol, el sofrito, el huevo, la harina y los condimentos hasta formar una masa que se despegue de la cuchara; si está demasiado húmeda, añade más harina poco a poco.
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4
Deja reposar la masa 10 minutos en la nevera — la harina se hidrata y la torta se deshace menos al freír.
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5
Modela bolitas aplanadas con las manos ligeramente engrasadas y fríelas en aceite caliente, dos minutos por lado, hasta que se doren.
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6
Escurre sobre papel de cocina para retirar el exceso de aceite y sirve caliente.
Toques finales
Sirve con arroz y acelga para un almuerzo completo, o más pequeñas como aperitivo con salsa de yogur y limón. Al horno a 200 °C durante 20 minutos, girando a la mitad, queda una versión más ligera.
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