De la página: El plátano maduro tiene prisa y talento
Idea 6
Harina de piel de plátano
Aprovechar las pieles se ha convertido en un movimiento global de cocina sostenible, pero en las casas brasileñas siempre se ha usado todo del plátano — desde la corteza hasta el corazón del bananero. La piel, rica en fibra, potasio y almidón resistente, deshidratada y molida se convierte en un polvo versátil que enriquece bizcochos, panes y batidos.
Lo que necesitas
- Pieles de 4 a 6 plátanos (a ser posible ecológicos o muy bien lavados)
- Horno o sol y un colador fino
- Batidora de vaso o procesador
- Tarro de vidrio con tapa
Cómo hacerlo
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1
Lava bien las pieles con agua corriente y déjalas en remojo 10 minutos en agua con un chorrito de vinagre — eso elimina residuos e impurezas.
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2
Corta las puntas y las pieles en tiras finas: cuanto más pequeñas, más rápido se deshidratan.
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3
Extiéndelas en una bandeja y hornéalas a baja temperatura (unos 100 °C) durante 1 h a 1,5 h, removiendo a mitad — o déjalas al sol cubiertas con una malla fina durante 2 días.
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4
Deben cruñir al doblarlas; si se flexionan, déjalas más tiempo, porque cualquier humedad estropea el polvo después.
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5
Tritúralas en la batidora hasta que queden en polvo y pásalas por el colador para que quede homogéneo.
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6
Guárdalo en un tarro cerrado, en un lugar seco.
Toques finales
Usa 2 cucharadas sopa en sustitución de la misma medida de harina en cualquier bizcocho, tortita o batido — aporta humedad, dulzor natural y un bonito toque de fibra.
Esta es una de las ideas de la página completa — mira todas las posibilidades.
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